El polo, sus señales y sin añoranzas « Publisport.tv
publisport.tv home noticias viajes mujeres galerias



El polo, sus señales y sin añoranzas

noviembre 3, 2011

Cuando la temporada 2010 de polo llegó a su fin, mientras se iban conociendo los numerosos cambios que habría en los equipos para 2011, a más de uno se le escapó alguna añoranza: “Nos acostumbramos tanto a estos partidos entre La Dolfina y Ellerstina, a los chukkers suplementarios, a una paridad increíble, que es probable que ya los empiece a extrañar”, fue el concepto global.

Pasó menos de un año. Los cambios se produjeron, hubo rendimientos que sorprendieron (para bien y para mal), una paridad mayor en los equipos que empujan desde abajo y referatos que no terminan de conformar. Pero paradójicamente, cuando ya pasó el primer torneo de la Triple Corona (Tortugas) y se avecina el desenlace del segundo (Hurlingham), las añoranzas quedaron en un mero enunciado. La Dolfina y Ellerstina siguen adueñándose de las definiciones.

La temporada crece en entusiasmo y abriendo perspectivas para lo que será Palermo, el corolario más esperado.

Se viene otra final entre los protagonistas del último gran clásico del polo argentino. Con el condimento de aquella excelente reacción de Ellerstina (perdía 12-5 al promediar el 5° de los 7 chukkers) para ganar un partido que estaba en gobierno de La Dolfina. Un revés que seguramente avivará los sentidos Cambiaso y Cía., sabedores de que lo que parece imposible, como que a un equipo le conviertan cinco goles en 4 minutos, no es utópico dependiendo de las características del rival. Tomó nota de la lección. Mientras, viene exhibiendo un polo superior al resto, aunque todavía no haya ganado un título. Un conjunto que juega como tal y no como aquel que erigía a Adolfito en un hombre de mimbre a mimbre.

A Ellerstina también le debería servir, y de mucho, la final de Tortugas. Para saber que de esa clase de partidos se gana 1 de 10. Tienen su mérito, claro, por el coraje, por no darse por vencido, pero sirven más para detectar errores. ¿Cuál es el fuerte del equipo que lleva un invicto de 17 cotejos? Velocidad y caballada. Lo demostró en esa remontada y también en la semifinal de Hurlingham ante La Aguada. Curiosamente la llave no pasará tanto por su poder letal de ataque, sino por la forma como se defienda. La elección de jugadas de saque, la marca en los throw-ins sobre todo en el último lugar y no incurrir en foules innecesarios pueden marcar el destino del match. Su propio destino.

Una temporada que, además, remarca el valor que establece una organización. Hasta aquí, con buenos equipos que por ahí no pueden dar un salto de calidad por no tener respuestas ideales en caballos, y otras menos ostentosas que se las ingenian para sobresalir con menos recursos. Ojo, falta Palermo, en especial esa cancha 1, que se ha tragado miles de presunciones y descolocado a más de un sabihondo. Desestimar tamaña realidad histórica sería un pecado imperdonable.

Artículos relacionados

  • No se encontraron Artículos relacionados
Polo, Popov