MÉNDIGA RETÓRICA: Las banderas de la violencia « Publisport.tv
publisport.tv home noticias viajes mujeres galerias



MÉNDIGA RETÓRICA: Las banderas de la violencia

mayo 8, 2012

Marion Reimers

Para la gran mayoría de las barras, las banderas representan algo más que un simple elemento decorativo o que les representa dentro de un estadio de futbol. Las enormes banderas son poder, que en los enfrentamientos entre una barra y otra, son pequeñas conquistas cuando un bando logra robárselas al otro. Además, representan un método para introducir al estadio cualquier cantidad de artefactos como armas, bengalas, droga y un largo etcétera.

(Google)

En el caso de Independiente de Avellaneda, pasó a ser un detonador para que nuevamente el equipo, representado por su Presidente, se viera amenazado y envuelto en escándalos de violencia.

La semana pasada, tres barra bravas irrumpieron en la oficina del Presidente del club, Javier Cantero, para amenazarlo, mientras otros cincuenta esperaban afuera. El motivo era que el directivo del club había decidido no guardar más unas banderas que el grupo había decidido guardar en el club, argumentando que no podían hacerse responsables de lo que potencialmente se encontrara dentro de las banderas y que además, el club no es un lugar para que particulares puedan guardar lo que gusten sin ningún problema. Ahora la reacción del jefe de la barra, Pablo “Bebote” Álvarez, es para no saber si reírse o llorar. El mandamás de los violentos afirmó: El club es mi casa, les guste o no. Que deje de provocar a la barra y devuelva las banderas.” Afortunadamente nos damos cuenta que en todos lados se cuecen habas y tristemente el cinismo de algunos es internacional.

¡Pensar que un club les pertenece y que están por encima de la institución y del resto de la afición! Tristemente estos grupos han encontrado la manera de legitimarse a través de la permisividad de autoridades que no sólo son las que se encargan del futbol. Javier Cantero comentaba, y esto no es algo nuevo en el futbol, que al pedirle a las autoridades que enviaran a 300 policías para aumentar la seguridad durante un partido, cobraron por los 300 pero solamente enviaron a 150. Queda claro que el interés del Estado tampoco se encuentra del lado del aficionado común ni de quienes, al igual que Campero, buscan devolverle al futbol un poco de lo que nos ha dado, arrebatándolo de las garras de quienes dicen amar al equipo más que a nada. Claro, con el pequeño paréntesis: siempre y cuando no interfiera con sus negocios e intereses personales.

Ante este panorama no me puedo cansar de reiterar que no podemos dejar que las autoridades sigan pretendiendo no tener nada que ver con el futbol, pero al momento de cobrar los sueldos de policías que no son enviados al lugar de los hechos, saben sumar en pesos y centavos.

Ojalá y Javier Campero no se encuentre apoyado solamente por estas letras, sino por las acciones de todos nosotros exigiendo un mejor futbol y tomando lo que es nuestro; porque el futbol y los clubes son del aficionado, no de quien es capaz de pasar más allá de la ley que los demás.

Artículos relacionados

Tags: , , Canasta Básica, Columnas, Marion Reimers

Notas Relacionadas

Comments Closed

Lo siento, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.